Fernando Alonso

En las rutinas de la mañana, sentados en círculo nos vamos pasando un coche diciendo el número que corresponde. Los maestros también jugamos.

Podemos simplemente contar cuántos niños/as han venido, pero es más divertido simular que es un circuito y ver hasta qué número llegamos o cuántas vueltas es capaz de dar sin que nos equivoquemos.

Otra opción es contar cuántos segundos nos cuesta dar una vuelta, dos, tres… y de paso introducimos el reloj como instrumento de medida del tiempo. También podemos anotar nuestros records.

En este juego pasamos el coche en orden contrario a las agujas del reloj por ejemplo, pero una variante es pasar el coche al niño/a que queramos a la vez que decimos un número, este lo pasa y dice el número siguiente, etc.